Cuando una persona elige una obra social, suele mirar el nombre, el precio o la cartilla.
Pero hay una pregunta mucho más importante que casi nadie hace:
Porque de eso depende algo muy concreto:
si vas a pagar copagos cada vez que necesites usarla… o no.
|El copago no aparece por casualidad
En la mayoría de las obras sociales, la atención médica diaria depende totalmente de prestadores externos:
Clínicas
Centros médicos
Consultorios
Profesionales independientes
Cada consulta, cada estudio y cada práctica que realiza un afiliado, la obra social se la paga a un tercero.
Y ese costo, en algún punto, se traslada al afiliado en forma de copago.
|Cuando la atención ocurre dentro del mismo sistema
Algunas obras sociales trabajan con otro modelo.
Por ejemplo, Vía Sano Salud cuenta con:
19 policonsultorios propios
Médicos y especialidades dentro de sus centros
Estudios realizados en sus propios espacios
Odontología propia en varios puntos del GBA
Servicio propio de emergencias a domicilio
Esto significa que la mayoría de las consultas y estudios que un afiliado necesita durante el año, ocurren dentro de la misma estructura.
No hay un tercero al que pagarle cada vez.
Por eso, en este tipo de estructura:
Las consultas no tienen copago
Las especialidades no tienen copago
Los estudios médicos no tienen copago
No es una promoción.
No es un beneficio temporal.
Es la consecuencia directa de cómo está organizada la atención.
|¿Qué cosas siguen siendo por cartilla?
Como en cualquier obra social:
Clínicas y sanatorios para internación
Farmacias
Ópticas
Centros de alta complejidad
Centros odontológicos externos complementarios
La diferencia es que eso no es lo que usás todos los meses si no donde me voy a atender cuando necesite usarla!
Porque cuando la atención médica diaria ocurre en centros propios, la experiencia del afiliado cambia por completo.
Y también cambia algo muy concreto:
deja de pagar cada vez que necesita atenderse...